¿Semana 4?

Sí, lo pongo entre interrogantes porque no he hecho nada en la que se supone que era la última semana del entrenamiento que empecé por lo que pasó en la volta a peu.

Toda la semana de descanso, con hielo en la zona dos veces al día y antiinflamatorio oral. A mitad de semana empecé a notar mejoría: podía bajar escaleras casi sin dolor. Me automasajeé la zona con una pelota de tenis (aunque me compré un rodillo de  foam del Decathlon que ya os contaré) un par de días y el viernes ya estaba casi casi curada.

Me hice a la idea de no hacer la carrera del circuito que tocaba el domingo, pero cuando llegó el día, sonó el despertador y me levanté, cambié de parecer. Me visto, la empiezo y si noto algún dolor o alguna molestia paro. Pero quiero intentarlo. Total, ir voy a igual porque ya me he levantado y voy a acompañar a NoMa… Él me pide, ante todo, prudencia.

Sí, la hice entera, sin dolor, sin molestias, sin sufrimiento 😀 ¿feliz? Mucho. Pero no me tengo que dormir en los laureles, tengo que fortalecer y fortalecer y fortalecer y fortalecer. Esta semana ya la tengo más o menos planificada así que ¡a por todas!

No solo de correr vive el corredor

Pilates b-n (2 de 1)

Hoy no he podido ir a Pilates. Muerte y destrucción. Odio infinito. Dolor. Y todo porque tengo las piernas cargadas y me duelen.

Empecé a ir a Pilates dos meses antes de empezar a correr y ahora no lo puedo dejar. Ni una cosa ni la otra. Empecé por mis problemas de espalda, para fortalecerla y que me dejara de dar por saco. Estos problemas siguen estando, pero ya no son tan feos como antes. Solo decir que antes de Pilates iba todos los meses a la fisio y que ahora voy una vez al trimestre si llega.

Al principio me recomendaron el yoga. Y yo lo intentaba, pero no había manera de pillarle el truco y me desanimaba en seguida. Supongo que será cosa también del profesor, que no ayudaba mucho ni a motivar ni a la corrección de los ejercicios. Total que desistí y volví a natación, que antes me encantaba y que con el paso de los años me aburre cada vez más, sin contar que se me hace cuesta arriba ir a la piscina por todo lo que conlleva.

Un día, hablando con una chica por Twitter, me comentó que ella iba a un estudio dónde hacía Pilates y que estaba encantadísima. Una tarde quedamos y me estuvo contando cómo eran los ejercicios, la profesora, lo que había ganado gracias a practicarlo… Vamos, que me entró curiosidad. No es como yoga, pero se hacen muchas posturas de él. Se suda, pero no como en spinning. Fortalece la espalda, pero no es natación. Y allá que me fui. Y no me arrepiento del dinero que me gasté yendo a ese estudio.

Hoy, casi tres años más tarde, he mejorado la postura, se cómo estirar correctamente, trabajo todas las partes de mi cuerpo y he ganado confianza. Aunque por muchos abdominales que hacemos y que queman no consigo que salgan a la luz 😄 He ganado flexibilidad y aspiro a poder hacer algunas posturas algún día. Para mi es una parte fundamental tanto para vivir como para correr. Si podéis, os recomiendo que le deis una oportunidad 😉