¿Semana 4?

Sí, lo pongo entre interrogantes porque no he hecho nada en la que se supone que era la última semana del entrenamiento que empecé por lo que pasó en la volta a peu.

Toda la semana de descanso, con hielo en la zona dos veces al día y antiinflamatorio oral. A mitad de semana empecé a notar mejoría: podía bajar escaleras casi sin dolor. Me automasajeé la zona con una pelota de tenis (aunque me compré un rodillo de  foam del Decathlon que ya os contaré) un par de días y el viernes ya estaba casi casi curada.

Me hice a la idea de no hacer la carrera del circuito que tocaba el domingo, pero cuando llegó el día, sonó el despertador y me levanté, cambié de parecer. Me visto, la empiezo y si noto algún dolor o alguna molestia paro. Pero quiero intentarlo. Total, ir voy a igual porque ya me he levantado y voy a acompañar a NoMa… Él me pide, ante todo, prudencia.

Sí, la hice entera, sin dolor, sin molestias, sin sufrimiento 😀 ¿feliz? Mucho. Pero no me tengo que dormir en los laureles, tengo que fortalecer y fortalecer y fortalecer y fortalecer. Esta semana ya la tengo más o menos planificada así que ¡a por todas!

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Reflexiones de una tortuga

Madre mía, todavía tengo a mitad el post de Ekiden y yo aquí, cambiando de tema… 

Vengo desanimada. El caso es que ayer se cerró la temporada invierno/primavera del Circuito con la Vuelta a Pie Levante UD, una carrera a la que le tenía muchas ganas porque el año pasado me lo pasé genial y fue una las mejores que hice, y este año prometía, quería bajar de tiempo. Y a medida que se acercaba la carrera la cosa prometía más porque mi amiga Elisa iba a hacerla conmigo, aprovechando que bajaba ese fin de semana a ver a la familia. Jolines ¿qué podía salir mal? El calor, claro, el maldito calor.

El día anterior, tras comentar por dónde aparcar, qué ropa llevar, etc (aparte de estar juntas desde la hora de comer, ir de compras y tomar horchata jijijijiji), quedamos sobre una hora en el punto de información. Nos vemos, nos saludamos y abrazamos, saludo a sus padres, otros dos campeones que entraron por delante de nosotras y eso que, según su madre “llevo meses sin hacer nada, sin correr” -pues menos mal… que empuje tiene la amiga-, nos metemos en harina, casi casi al final de todo. Dan la salida y tardamos 3 minutos en cruzar el arco, nada fuera de lo habitual. Ahí es donde empieza lo bueno.

Al empezar en la ronda norte y seguir por avenidas anchas no tenemos ningún problema en ir adelantando gente. Llega el primer kilómetro. Bien. Primer kilómetro y medio empezamos a echar de menos la sombra. Bajamos ritmo. Seguimos. Giramos por Primado Reig y oh! sombra! por fin! Apretramos un pelín y seguimos. Pero volvemos a girar por Emilio Baró, ya llevamos la mitad, es en pequeña subida y yo ya no podía más. Bebía y nada. Me tiraba agua por encima y nada. El último tramo antes de subir por Alfahuir lo tuve q hacer andando. Y justo allí estaba Fernando, el entrador de Runners Ciutat de València, mi ex equipo y me dio ánimos para seguir. Necesito volver a andar. Elisa no para de darme ánimos. Vemos el arco de “L’ultim esfroç” (El último esfuerzo), kilómetro 5. Eso ya está hecho. Seguimos seguimos seguimos y entramos en el estadio, y cogidas de la mano cruzamos el arco de meta.

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El tiempos oficial fue de 39’28”, ritmo medio 6’50”.

Fue una gozada poder correr con una persona al lado, y no cualquier persona, porque en todas las carreras corres con gente al rededor. Correr con una amiga es muy diferente. Se me hizo todo menos duro porque sabía que ella estaba ahí, la veía en cada momento. Y cruzar juntas la meta… es otro mundo totalmente diferente al que estoy acostumbrada.

Y bueno, te preguntarás que por qué estoy desanimada. Pues porque veo que entreno, me esfuerzo, hago ejercicios de fortalecimiento y no consigo bajar ni de tiempo ni de pulsaciones (este es un tema que debería de mirarmelo más seriamente), no consigo estar a la altura de la gente que tengo a mi al rededor, de mis amigos. Ayer sentí que Elisa estuvo tirando de mi cuando se supone que íbamos a pasarlo bien, a charrar… No se cómo explicarlo. Igual es que no estoy hecha para correr…

Bienvenida a la república independiente del running

Tengo el blog un poco aparcado. Han pasado cosas, pero no os he contado nada. Como si esto lo leyera alguien

Ya no pertenezco a Runners, ahora llamado Runners Ciutat de València. Las razones son múltiples, no ha sido decisión de un día, sino que ha sido meditada, puesta sobre la mesa, barajando todas las opciones y al final casitodas las conclusiones llevaban al mismo punto: dejar el club. Las razones me las guardo para mi, este no es el sitio en el que decir las cosas. De estos casi dos años con ellos me guardo la gente maja que he conocido, las experiencias, el (y mi) primer Ekiden y alguna amistad. Me da un poquito de pena, pero mira, es mejor así.

Y te preguntarás que con quién entreno ahora. Pues con nadie. Yo solita, y reconozco q a veces se me hace pesado, pero bueno. Iba a irme a Burjarunners, pero es que ahora no me apetece “atarme” a nadie. Me he dado cuenta de q si te vas a un grupo dónde no conoces a nadie al final acabas muy quemado. Y yo conozco a un par de personas en Bujarunners, pero juegan en otra liga. Aparte, que no, que no puedo ir gastándome más dinero en esto. Ahora soy independiente y si quiero correr en representación de algún grupo será por AVAPACE, por mi amigo el culazo.

Mis objetivos para esta temporada son muy modestos: hacer mínimo 8 carreras del circuito (las 10 no han podido ser porque fallé la primera), el Ekiden, el 10k de Burjassot y si se tercia, el de L’Eliana. Y seguro que caerá alguna más, pero eso se verá sobre la marcha. Ahora estoy entrenando para intentar hacer un 10 en una hora. No se cuánto tardaré en conseguirlo, me gustaría que fueran 3 meses, que es lo que marca un plan que he encontrado en internet, pero ya veremos. Por lo pronto puedo decir que la carrera por la Universitat del circuito, q son 5,300, la hice con un ritmo de 6’34” de media, y eso me da esperanzas.

Oh! Y ahora soy toda una runner (joder, como odio esa palabra). El rey majo, que tardó en llegar y encima cambió el regalo por otro mejor, me trajo el Polar M400, que encima de ser pulsómetro (con banda al pecho, no de pulsera), es pulsera de actividad. Vamos, que todo el uno. Estoy supercontenta. el único fallo, por así decirlo, es que no vibra. No me seáis mal pensado. Es un inconveniente para cuando me toca hacer series porque tengo que bajar la música y estar atenta. Es una pega tan ínfima que no le doy casi importancia.

Y por ahora nada más. Ya os contaré el tema Ekiden, que me muero de ganas de que llegue ^__^*

Temporada 2014

reflejo

Foto by Beatriz Llamas Fotografía

 

La temporada, al menos para mi, ya ha terminado. He cumplido con lo que he podido y no todo lo bien que me hubiera gustado, pero estos son otros cantares.

Me apunté al circuito de carreras populares de Valencia, 10 carreras, una al mes (menos en julio y agosto). Hice 8. La de abril, I carrera Redolat, no pude gracias a una migraña muy jodida, que dio lugar a un cambio en mi vida. Y la Volta a peu al Cabanyal tampoco pude hacerla, pero esta por la lesión que os he estado contando estos días. La última… ¡ay! la última. Bajo la lluvia. Algunos dicen que diluviaba, pero no es cierto, solo llovía. A veces poco, a veces un poco más, pero de diluvio nada, majos jejejejeje. Y he de decir que al final me gustó y que disfruté como una niña pequeña.

Me propusieron hacer el Ekiden y lo hice. Y es una de las carreras más emocionantes que he hecho, porque no corres sola, corres con y por tu equipo, para pasarlo bien. Y animas al resto de personas que la hace, pero sobretodo a las de tu equipo 😉 Gastas toda una mañana en estar con tus compañeras.

Con un par de amigas, decidimos hacer la 10k que va con el Maratón. De ellas nunca más se supo (en el tema de correr, claro). Yo me tiré a la piscina y dije: o ahora o nunca. Total, ya había hecho unos 10 aprox. en Enero “acompañando” a mi amiga Concha. Estaba entrenando y entrenada. Luego llegó la lesión, pero gracias a mi fisio y al trabajo psicológico, tanto en las semanas de baja como durante la carrera, de michico conseguí acabarla.

Fui a la que fue mi primera carrera, pero en plan “no me voy a estresar, esta no es para hacer ni marca ni tiempos ni nada”. Es una carrera solidaria que se hace todos los años contra la violencia de género y las drogodependencias que organiza L’Espai Dona de Burjassot. A demás, a un kilómetro y medio de la meta me esperaba mi sobrina para terminarla juntas porque “yo quiero correr como la tía” (modo muerodeamor ON). Y la gamberra la terminó más fresca que una rosa. Y le moló un montón, sobretodo porque todo el mundo la animaba muchísimo cuando la veían, tan pequeñaja (es un fideo) y tan pizpireta. Cuando entramos en meta, más contenta que todas las cosas, me da un megaabrazo y me dice que quiere corramos más, hasta más lejos, las dos. Cómo me la voy a comer a besos. Vale. Hasta aquí el modo tíacaldosa.

Y ahora toca buscar nuevas motivaciones, nuevos retos y afrontar la nueva temporada con ganas e ilusión.