Semana 2

La semana 2 ha sido muy muy muy floja. Empecé con el entrenamiento que me tocaba (30′) + 20′ de brazos. Poco a poco voy cogiendo fuerzas y ganas de seguir.

El segundo día tocaba correr 6km pero como mi rodilla ya sabemos como está, los hice andando.

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Todo muy bien hasta el kilómetro 5, que la rodilla empezó a manifestarse. Venga, va… ¿andando también? Pues sí. Eso sí, hice el kilómetro que me faltaba, burrica que es una, porque el resto de entrenamientos no los pude hacer. Dolor intenso nunca ha sido, seamos sinceros, pero el suficiente como para parar y que la cosa no vaya a más.

Y ayer tuve, por fin, la cita con mi fisio. Iba un poco cagada. ¿Y si me toca parar un mes? ¿Y si me toca hacerme plantillas? ¿Y si es más grave de lo que pienso? Al final, después de un buen rato sufriendo del daño que me hacía (ahora tengo tres moraos a lo largo del muslo), me dijo que el problema no es en sí la rodilla, sino que he perdido masa muscular en la(s) pierna(s) y eso ha derivado en la rodilla. Vamos, que me ponga a hacer sentadillas y lunges como  una loca para fortalecer.

Ayer y hoy me los tengo que tomar de descanso por prescripción suya, pero mañana ya puedo empezar.

Por otra parte, esta semana es la famosa Volta a Peu. Tenemos los dorsales. Son 8kms. No-sé-qué-hacer. Me apetece mucho mucho mucho. La hice hace muuuuuuchos años y me apetece repetir. Sentía que este era el año, pero no se si voy a estar en condiciones. De aquí al domingo decidiré.

Semana 1

Como prometí, aquí estoy, para hablar de mi primera semana de vuelta a las rutinas.

Cuando me planteé retomar en serio, deverdaddelagüena, estavezsíquesíyaverás, quería hacerlo con un programa que me obligara a hacer lo que toque, que me lo organizara solo porque últimamente estoy tan vaga que con proponérmelo no sirve, necesito que esté marcado en la agenda de antemano, así que fui a lo fácil: abrí N+TC* y seleccioné el programa “Estilízate”. Son 4 semanas en los que te mueves 5 días con días de descanso alterno.

El primer día fue más o menos bien. No pude hacer todos los ejercicios porque, como ya dije, he perdido la forma y porque mi rodilla no me lo permitía. Pero no hizo que parara. ¿No puedo hacerlo? Pues hago algo parecido que sí que pueda.

El segundo era carrera continua de 5kms en los que fui prudente y lo dejamos en andar y correr. El domingo era el Ekiden y tenía que guardar fuerzas para mi relevo.

El tercer entrenamiento me lo salté a la torera. Tocaba el sábado y lo sacrifiqué por un par de paseos.

El domingo también tocaba entrene, era carrera rápida de 5kms, justo lo que iba a correr yo en mi relevo. Genial. O no. Realmente fue una caca. El día acompañaba, me sentía bien, tranquila, a gusto, un poco nerviosa, pero con un poco de miedo por la rodilla. Cuando recogí el tatsuki** me emocioné tanto que empecé a correr demasiado deprisa y tuve que bajar ritmo. Los dos primeros kilómetros bien, luego empezó a molestar la dichosa rodilla y ya tuve que alternar correr con andar. Aún así la terminé y con un tiempo decente. De todas maneras ya haré un post-resumen de lo que fue este año el Ekiden.

Y el último entrene fue el lunes, Yoga. Sí, relajado, tranquilo, senci… ¿SENCILLO? ¡¡¡Pero si los últimos ejercicios o asanas o como se quieran llamar son imposibles de hacer si no lo has hecho nunca!!! Eso sin contar las agujetas que tuve el martes. Las echaba de menos.

Con respecto a la rodilla, no creáis que no me la voy a tratar, la semana que viene tengo hora con la fisio. Lo ideal hubiera sido esta semana, pero estaba completa, así que la que viene. Si me toca correr, andaré rápido, hasta dónde me deje y listo, pero no voy a parar. No quiero.

La semana que viene más. Enjoy it! 😉

*App de entrenamiento de Nike que se llama Niki Training Club

**tatsuki: relevo en forma de banda que se lleva en el Ekiden

 

 

¿Qué me ha pasado?

De repente, ya no soy capaz de hacer muchos ejercicios que hacía hace un año. Ya no aguanto subir 5 pisos seguidos sin ahogarme. Mi velocidad en la carrera… velocidad dice la tía loca…

Mis abdominales, los tocabas, ¡y estaban fuertes! Y me dolía menos la espalda…

Si todo esto era hace un año ¿qué ha pasado? Pues que la vaga que hay en mi se ha adueñado de la fuerza de voluntad que tenía y ya no hacemos nada de nada. Lo justo para terminar una carrera una vez al mes, y cortita, eh? Nada de 10kms.

Y de comer ni hablamos… No me privo de nada. De-na-da. Soy facil de convencer y en clase voy con dos chocoladictos que casitodas las tardes meriendan napolitanas, berlinas, palmeras (sí, sí, en plural)…

En fin, que así estamos, que me miro en el espejo y digo, chica, quiérete tal y como eres ¿qué más dan esos 3 kilos de más? ¿Y esas lorzas? Pero hasta hoy. Hoy he dicho que no. Que no puedo seguir así, que tengo que volver a mi rutina de hacer pesas/pilates/salir a correr. Y no por estética, que también, sino por sentirme bien, para que no me duela nada y para estar sana.

Voy a intentar hacer aquí un resumen semanal de mis progresos, a ver si así me motivo. Y poniendoos de testigos no abandono, como dice Nuska. YES, I CAN.

Fin de semana completito

Este ha sido un fin de semana completo. Charlas, reencuentros, entrenamiento y animadora en el MAMOVA*.

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Foto con Cristina Mitre by Runner For You

El viernes Cristina Mitre dio una pequeña charla en La Pechina sobre “Cómo correr sin prisas”. Reconozco que fue un poco más de lo mismo, pero con la energía que tiene y el buen rollo que desprende, da gusto ir a verla. Allí me reencontré con un par de personas con las que compartí equipo y me hizo ilusión. En especial me ilusionó una de ellas, Lorena, con la que compartimos opiniones y misma visión de cómo había evolucionado el equipo que compartimos. Me alegra saber de ella (si me lees, un beso enorme).

El sábado por la mañana, Mitre había organizado un entrenamiento por el río y allá que me fui, a trotar poco y andar mucho. Me ha quedado claro que la rodilla está tocada y tengo que hacer bondad e ir al médico. Una de las cosas que más me gustó de la mañana fue desvitalizar a la parte femenina de No solo de correr vive el runner. Hablamos poco, pero fue un placer. Y un saludo especial a la parte masculina y ánimo con ese descanso 😉

Y por último, esta mañana una amiga se estrenaba en los 21km y de una manera muy especial: por la montaña. Así que allí nos hemos ido. A animarla, aplaudirla y abrazarla. Nos hemos encontrado con Kike y Mercedes de Gent de Foios, que son puro amor y siempre es un placer verles.

Reconozco que me han dado un poquito de envidia, a mi lo de la montaña se me resiste pero me llama mucho. Quiero probar, pero me da mucho respeto. Probaré seguro, que leches. Los miedo están para saltarlos. Aunque tendré que ir drogada de biodramina, que las carreteras secundarias y yo… :S

*MAMOVA: Maratón de Montaña de Valencia.

Mucho runner y poco corredor

Parece que solo venga aquí a quejarme, pero es que tela.

Ayer empezó el Circuito de Carreras de la ciudad con la carrera de Galápagos y nada, allá que fuimos. Omitiré la odisea de llegar hasta meta… Soy un desastre y las mañanas de domingo se me dan mal…

Al lío. Llegamos con todo preparado: música puesta, auriculares nuevos listos (ya os contaré), pulsómetro gps listo, dorsal más o menos colocado, chip en la zapa y a correr. Como siempre, muy tapada, luego me paso media carrera quitándome ropa. Menos mal que esta vez fui lista y solo llevaba el cortavientos y unos manguitos. ¡Benditos manguitos! Pensaba que eran una chorrada, un complemento inútil más, pero no. Para gente calurosa como yo, la verdad, es que son una gozada.

Salimos, bueno, en realidad salgo, porque el parejo en seguida coge ritmo y ya no le veo hasta que acabo. Pues eso, salgo desde bien delante (detrás de los preferentes, eh? No penséis que me cuelo dónde no me toca), fallo de nuestra llegada, y como siempre me pasa cuando salgo desde esas posiciones: gente adelantando a gente dando empujones, sin importar nada más que pasar delante. Pensaba que, como siempre, al pasar el primer kilómetro y medio, esto cesaría, pero me equivoqué. Me tiré toda la carrera esquivando hombros y codos, pero me llevé unos cuantos golpes.

Ya no hay respeto, lo único en lo que se piensa es en llegar a meta antes que nadie, sin importar si empujas o no a otro. Ser más rápido, llegar antes para la foto y poder presumir. Esto es lo que jode las carreras y la imagen del deporte, como las patadas y malas entradas en el fútbol (aunque no soy nada futbolera, pero para que lo entendáis.)

Con los empujones que recibí me acordé del caso de una mujer, hace unos años, que estaba en la recta final, a escasos metros de pasar por el arco de meta, cuando un listillo, esprintando como si fuera Bolt, le dio un empujón y cayó al suelo con tan mala suerte que se rompió un hueso del brazo y tuvo unas cuantas contusiones. No se si aquello repercutió en aquel listillo, recuerdo que la pareja de la mujer comentó que se quedó con el número de dorsal, pero a saber.

Otra de las cosas que me indignó SOBERANAMENTE fue el comportamiento de unos chavales que en un momento muy concreto de la carrera en el que te cruzas con los que van más atrás que tú, empezaron a gritar a estos “jaja, se siente, vamos más rápido”. Les tuve que gritar, pero juro que si soy voluntaria les tiro de la carrera retirándoles el dorsal.

Años antes, según me contaba mi suegro, los corredores hacían piña, se saludaban, se ayudaban, sin importar edad, tiempos ni equipos. Con esto de running y la moda, esto se ha perdido. Solo cuando empecé, recuerdo a un hombre que nos vio al parejo y a mi, y cuando nos adelantó bajó ritmo para darnos ánimos y felicitarnos por el esfuerzo de salir a correr. El resto del tiempo, nada. Y mira que intento saludar y sonreír cuando me cruzo con alguien. Mira, me acabo de acordar de un señor por la huerta, que nos cruzamos en dirección contraria las dos veces, me saludó. La segunda vez hasta levantó los brazos! Me emocionó. Tonta que es una jijijijijiji.

Acabé la carrera con un sabor agridulce (más agri que dulce por otro tema de la organización) por todo lo que he contado. Pero luego me fui a almorzar un bocata de tortilla con ajoaceite que quita el hipo.

 

Primera carrera y otras cosas

Ya llevamos casi un mes desde que empezó el año y no me he pasado por aquí. Si es que no puede ser… El que mucho abarca… En realidad apenas tengo tiempo de sentarme a procrastinar ya sea delante del ordenador, con el teléfono o la tablet.

A lo que iba, el año empezó como el anterior, haciendo la primera carrera del año, la 10k Divina Pastora, gracias a un sorteo/concurso/loquesea que hizo Divina Pastora. Y como me tocó un dorsal, le regalé uno al parejo para que la hiciera como toca, ya que no paraba de decirme que me acompañaría toda la carrera.

Las fiestas fueron… pues eso, fiestas: mucho vaguear, poco entrenar. Comer comimos, pero yo me conozco y no hago excesos. Y claro, pues pasa lo que pasa, que te plantas a día 2 de enero, 3 de enero… 5 de enero y pones la cara de Macaulay Culkin en Solo en casa. Y ya no tienes tiempo de entrenar porque YA vuelves a la rutina y porque solo quedan 5, que en realidad, si lo piensas bien, son 3 días. Un desastre. Yo pensaba ya en retirarme, en pasar, no quería sufrir, pero no me dejaron.

El día de la carrera, lo de siempre: madrugar, revisar temperaturas para revisar vestuario, desayuno y al coche. Todos los años la misma historia: el año que viene venimos en metro. Aparcamos a tomar vientos (nunca mejor dicho, porque hizo un poniente de mierder) y llegamos a la salida de milagro. Menos mal que salíamos los últimos, que para los que no conozcáis la carrera, este año se hicieron 3 salidas para que no hubieran aglomeraciones. La verdad es que fue espectacular, antes de dar la salida bajaron la música y pusieron el sonido de un corazón. Gallina de piel.

La carrera fue, sufrí porque tocaba sufrir, pero bajé 4 minutos de la última 10 que hice. Los últimos kilómetros fueron un infierno, la verdad: cansada, golpes de viento, cabeza diciendo de parar… Pero lo que decía, la terminé por encima del tiempo que quería.

Lo que más me gustó fue ver al Señor Culazo, a Nuska&Pareja, a Sra.Mermelada… Y poco más.

En otro orden de cosas (mira que me gusta esta frase XD), viendo la gente de mi al rededor, empiezo a “agobiarme”. Todos cerrando agendas con mil carreras, mil entrenamientos, equipos nuevos, objetivos de bajar tiempos, etc, etc, etc. Y me paro a observar lo que dicen y me entra un agobio. No se si es que soy yo que no me lo tomo en serio, sino como un puñetero hobbie, que salgo para estar en forma, despejar la mente y dormir mejor… Y mientras, todos (salvo el parejo, Nuska y Culazo) comentando todo lo que os he dicho antes. ¿Soy yo el problema, que no me lo tomo en serio? ¿Estoy exagerando? ¡Decidme!

Fin de temporada

En realidad no se si podríamos decir que la temporada ha terminado porque en realidad, los meses en los que no hago NADA son los de verano 😄

El caso es que el domingo pasado (29.11) hice la última carrera del circuito, y oye, que muy bien. Pero para contarlo he de contar más.

Después del post anterior en el que decía que estaba desanimada, sin ganas de correr y blablablabla, reflexioné y concluí que no, que no iba a seguir así, que había que ponerse en marcha porque a mi correr me viene muy bien para quemar toda esa energía que me sobra y me da energía cuando me falta. Me planteé un par de retos y busqué entrenamientos por el maravilloso mundo de internet y encontré dos. Empecé con el primero, para mejorar en los 10k, y cuando lo termine y esté más fuerte, igual empiezo con el segundo, pero eso al tiempo.

El caso es que me lo estoy tomando con tranquilidad. Me explico, si realmente no tengo ganas de salir, no salgo, no me voy a morir. Si se me amontona la faena y no puedo salir, no lo hago, sin presiones. Pero los entrenamientos, a full, aunque deteste las series matadoras. Y oye, que veo progreso 😀

La penúltima carrera (08.11) era de casi 6k y muy bien. No me esperaba hacer ese tiempo. Hasta mi pareja se sorprendió y cuando me vio cerca de la meta no paraba de señalarme el tiempo saltando y sonriendo (en ese momento lo que pensaba viéndole era “¿ein? ¿qué le pasa? ¿que mire el qué?” XD)

Esa carrera me hizo ver que, como todo, si te esfuerzas puedes conseguir lo que te propongas, así que seguí entrenando, con las series del demonio. Eso sí, he de confesar que el entrenamiento dice de entrenar 5 días por semana los cuales no cumplo ni de coña.

Peeeeeeeerooooo… siempre hay un pero ¡copón! Cometí un grave error. Uno de esos en los que te maldices una y otra vez. Tengo varios pares de zapatillas (¡vivan los concursos de la red!) y ¿cuales utilicé para hacer 3 entrenamientos exigentes? Touché! Las peores, las que dejé de usar hace un año porque me hacían daño (han perdido la amortiguación y me joroban los gemelos). Así que la semana pasada no salí nada de nada. Hasta andar me hacía daño. Llegué a pensar en no hacer la última carrera, pero luego pensé que no, que yo iba y la haría andando y corriendo y ya está, aunque entrar la última.

Y el domingo, con más frío que el tato, nos plantamos en la salida y a correr. No paré para nada, solo bajé el ritmo cuando entré en calor y tuve que quitarme la camiseta de manga larga. Sabía que iba bien porque había mucha gente a mi al rededor y porque hasta casi el final no me adelantó una bella tuitera. Y también porque entré por delante de la gente de AVAPACE, que suelen entrar en unos tiempos muy concretos. Vamos, que cuando terminé y miré el polar salté de alegría. Aunque luego tuviera que salir corriendo al ver el mensaje de michico que se había medio lesionado y le costaba andar (esto es otro cantar).

Y nada, eso, que ahora toca seguir entrenando que en enero tengo una carrera de 10k, la primera del año en Valencia (aunque yo quería hacer la de Foios, pero me temo que no será posible).

Por ahora, nada más. Seguiremos informando 😉