La solidaridad mueve el running

No hay más que ver el calendario de carreras para saber que, 1.- estamos dentro de una burbuja de quemar zapatilla muy peligrosa*, y 2.- nos movemos por solidaridad.

Lo primero da para mucho, pero no es el momento, y lo segundo… ¿cuántas carreras por alguien/colectivo habéis visto u oído en los últimos meses? ¡Es alucinante! Casi todos los pueblos tienen una. Y lo bueno de todo es que este tipo de carreras no suelen ser muy duras y no son nada competitivas, además de ser más asequibles. ¿Lo malo? Que casi siempre son en verano, la época que más odio si se trata de correr.

Como ya dije en a principio de año, uno de mis objetivos era hacer la 10K de Burjassot para Avapace. Eran muchos los motivos que me han movido a hacerla, el más importante Avapace. El caso es que nos apuntamos mi pareja y yo, pensando que teníamos tiempo para entrenar y lo íbamos a petar en la carrera. Bien. Tiempo tuvimos, ganas ningunas (veranito, calorcito, playita, blablablabla…) y petar… Mi pareja hizo un tiempo muy muy muy decente para hacer un año que no hacía esa distancia y yo peté en el kilómetro 8 y la terminé corriendo y andando.

La carrera la disfruté y sufrí a partes iguales. Había muchísima gente animando en las calles, correr en casa y saber que me esperan en meta hace mucho. Pero el que hizo el recorrido se podía haber metido una de las cuestas por el c**o. ¡¡Mecagoenlalechemerche!! sobre el kilómetro 6 sabía que había una, sabía que, estando dónde estaba en ese momento, habría que subir, pero cuando giré la esquina y vi la cuesta de casi 200metros maldije hasta la saciedad esa carrera y a mi por apuntarme.

Una de las cosas que pensaba días antes era que qué pasaría si llego la última o de las últimas, correr sola, con el coche escoba cerca no me hacía ninguna gracia. ¿Qué pensaría la gente al verme? ¿Me retiraré? No lo voy a llevar bien, lo se. Pues bien, no entré la última pero sí de las últimas y no llevé tan mal lo de ir sola (en realidad íbamos unas 5 personas bastante juntas), decidí cambiar el chip y disfrutar de esas calles PARA MI SOLA, sin coches. ¿Y la gente? Aplaudiendo y dando ánimos cuando pasaba. Joder, pues mola.

Lo que más me emocionó fue entrar en meta de la mano de mis dos sobrinos, que me esperaban ansiosos. Fue genial ese momento, no solo por terminar, que tenía ganas, sino por los dos chiquillos, que les hacía una ilusión tremenda. Luego me contaba mi pareja que no hacían más que preguntarle que dónde estaba y que porqué tardaba tanto.

Foto de En Series.

Entrando en meta con los sobris. Foto de En Series.

En fin, que estoy contenta por el trabajo hecho y ahora toca recuperarse y a buscar nuevos retos 🙂

*Peligroso porque cualquiera se puede calzar unas zapas, pero si se hace sin pensar demasiado es fácil lesionarse.

Anuncios

2 comentarios en “La solidaridad mueve el running

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s