Y yo, ¿por qué corro?

 

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Foto by michico. Ekiden2014

Mi amiga Coco ha escrito un post sobre por qué corre. Y todo viene gracias a un docu que se acaba de presentar sobre corredores populares. Y mira, que me ha picado el gusanillo y yo también voy a escribir sobre eso.

· Corro por empatía. A michico siempre le ha gustado correr. En el instituto pertenecía al equipo de atletismo y le flipaba. Un par de años antes iba a las pistas de atletismo a correr pero se aburría como una ostra y lo dejó. Siempre me picaba con lo de “podrías empezar tú y así íbamos juntos”. Nunca le hacía caso “a mi nunca me ha gustado correr”. Hasta que un día, ya conté porqué, empecé. Bueno, empezamos. Y hasta ahora.

· Corro para desestresarme. Estoy en una época de mi vida en la que hay ciertos aspectos que no están bien, que deberían de ser diferentes y no puedo controlarlos porque no están en mis manos y eso me estresa. Y salir a correr me ayuda a desestresarme, a librerarme, a despejarme.

· Corro por salud. Sufro de una pequeña enfermedad (nada grave ni contagioso) que saliendo a hacer ejercicio me ayuda a tenerla controlada.

· Corro por coquetería. Sí. Corro para quitarme unos quilos de encima.

· Corro para superarme. Quiero ser más rápida y hacer más distancia. Tengo una meta y quiero alcanzarla. Eso sí, sin fecha fija.

· Corro para estar sola.

· Corro para estar acompañada.

· Corro para conocer gente nueva.

· Corro porque me gusta.

 

Respuesta a Mónica Martínez

En respuesta a este post.

Querida Mónica Martínez,

Me llega via twitter un link a tu nuevo post, Las mujeres corremos de otra manera, en la que empiezas diciendo que los hombres y las mujeres somos diferentes, no solo físicamente, y que por ende corremos diferente. Hasta aquí todo bien, todo claro, todo correcto. Pero continúas diciendo que nosotras corremos, y cito textualmente “para pasar un buen rato con las amigas, charlar de nuestras cosas mientras corremos, sentirnos liberadas de las tareas diarias por una hora”. Y que los hombres lo hacen “para mejorar su velocidad y añadir dificultad en el terreno, bien sea por la superficie o por tener que superar obstáculos”. Y rematas con “siempre hay excepciones”.

Mira, NO. Para empezar me molesta, y mucho, que digas que las mujeres corremos para divertirnos, que no somos competitivas, que lo hacemos por diversión y que no nos mola superar obstáculos. No. No. No. Y NO. Que sí, que las maratones, triatlones, ultramas y similares hay poca representación femenina frente a la masculina, pero eso está cambiando. Y está cambiando gracias a gente que NO piensa como tú. Que no piensa que las mujeres hacemos deporte por diversión. Venga, no me jorobes.

A las mujeres nos gusta competir. Competimos contra nosotras mismas, contra nuestra vecina, contra esa persona que nos adelanta en la carrera, contra nuestras hormonas. Competimos porque nos gusta ganar a alguien, sentir esa satisfacción de haberlo hecho bien y haber sido mejor que alguien. Y nos encanta superar obstáculos: primero correr 1km, luego 3km, venga, un poquito más y superas los 6kms. Y doy gracias a Kathrine Switzer en ser la primera mujer en correr oficialmente (con dorsal. Sin dorsal fue Roberta “Bobbi” Gibb) una maratón.

Me molesta que digas que no corremos por competir cuando nos reorganizamos el día mil veces para poder entrenar, nos esforzamos para poder ganar treinta segundos en una carrera. Luchamos y competimos contra viento y marea para que se reconozca el derecho de competir. No se si sabes que la primera maratón olímpica femenina no fue hasta 1984. Solo hace 20 años que nos dejan participar. SOLO. Y todo porque hay gente que piensa que las mujeres no estamos hechas para correr y que no nos gusta competir.

Y somos muchas las mujeres no salimos a correr con amigas, salimos a correr solas. Para charlar con mis amigas quedo para comer o tomar un café. Para salir a entrenar salgo sola. Y lo hago sola porque si salgo a trotar con alguna amiga no me centro en lo que tengo que hacer, solo trotamos. Si tocan series, tocan series. Si son cuestas, cuestas. No puedes darlo todo en una serie de 100mts charlando sobre la importancia del erizo en los climas tropicales (atención chorrada).

Me molesta más incluso que respondas a una mujer que te ha dicho que tu post es machista diciendo, primero que hay datos por ahí que lo corroboran y segundo que no tengas la poca vergüenza de citar alguno. ¿Y los datos? ¿Qué datos? ¿Encuestas? Ya, según las encuestas todas corremos a 6 minutos el kilómetro y la media del pene en España es de 20cm.

No quiero preguntarte si DE VERDAD piensas lo que has dicho porque me molestaré aún más y me sorprenderé, pero luego ya se me pasará. Es normal. En este país vamos retrocediendo cada día más. Pero eso es otro cantar.

En fin, que es una lástima que una mujer joven y formada piense que las mujeres no nos gusta competir y que solo salimos para desahogarnos del trabajo de ama de casa.

Una runner en llamas.

Ahora que he cerrado la temporada y que empiezo a plantearme nuevos retos me doy cuenta de lo surrealista que se está volviendo el mundo del running. Me explico.

Días antes de la 10k de la maratón me comunicaron que el tiempo máximo para acabar la carrera era de 1h15. Venía en el reglamento. No lo leí. Y da igual, porque cuando me inscribí tenía en mente unos tiempos que luego no pudieron ser. Bla bla bla… lesión… bla bla bla. El caso es que te pones a hacer cuenta de ritmos y velocidades que tiene que llevar una persona y lo flipas. Tiene que llevar un ritmo medio de 7’15” para poder terminarla. Vale que igual esta carrera en concreto no es supermegapopular, pero como te pase cualquier cosa: tengas que ir al baño, te de un tirón, te tropieces… olvídate.

El otro día estuve buscando planes de entrenamiento para bajar de tiempo en 10km y la verdad es que, aparte de planes para intentar bajar de 50minutos/40minutos/35minutos no hay gran cosas. Así que decidí mirar un plan para corredores intermedios, considerándome a mi, persona que corre habitualmente, que lleva más de una docena de carreras en su espalda, digo yo que seré una corredora intermedia. Encontré uno y casi me caigo de la silla: “Corredores intermedios. Para bajar de 57’30” en el 10.000″. No miré el de principiantes porque pa’qué.

Y el caso es que, echando la vista atrás, recordando el plan de entrenamiento que seguí cuando me dio por empezar no debería de sorprenderme tanto. En este plan se supone que en 9 semanas haces 5km en 30 minutos. Yo, en lo que llevo corriendo, no hago 5km en 30 minutos. Para que os hagáis una idea los que no os van las mates/no os aclaráis con tiempos/ritmos/demás. Tienes que hacer el kilómetro a 6minutos. En nueve semanas. Viniendo del sofá, de una vida sedentaria. Emmm… estoooo.. como que no. O igual es que soy yo que no estoy hecha para correr a esas velocidades.

Vamos a ver, que me parece estupendo que alguien empiece a hacer ejercicio (su objetivo me da igual), y me parece genial que empiece a correr, y que se enganche a esto de correr, y que por ello se apunte a carreras con la ilusión de un niño con zapatos nuevos. Pero claro, una persona normal y corriente, pongamos esa amiga que no se decide si sí o si no, al final se decide a probar unos meses, se ve el percal de los tiempos en las carreras, que cuando llega de las últimas personas a meta, los últimos metros son un suplicio porque la gente se cruza, que tiene avituallamiento de puro milagro y a veces ni eso, que cuando una persona desconocida le pregunta que qué tal, le cuenta que bien, que la ha terminado en X tiempo y que esta persona le mire con superioridad y desprecio y diga “pues que lenta, no? yo lo he hecho en X-15”. ¿Qué es lo que pasa? Que esta persona se le hinchan las pelotillas y pasa del running, de las carreras y de su puñetera madre.

Señores, que esto se nos ha ido de las manos hace meses. Que no estáis fomentando el correr como vida sana. Que se os están muriendo personas en las maratones solo por querer ser mejor ya que le habéis dicho que correr a 7’30” es de perdedores. Ya está bien de decirnos “esto es un hobbie, no somos atletas profesionales” pero luego nadie da ejemplo de ello, vamos un “haz lo que yo diga pero no lo que yo haga”. Que basta ya, ¡copón!

Por mi parte, seguiré corriendo porque me gusta (yo diciendo esto… surrealista jajajajaja), porque me hace ver la vida de otra manera, porque puedo hacerlo en cualquier parte del mundo, porque me ha dado la oportunidad de conocer a gente supermaja y porque me da la gana. ¿Y las carreras? Pues seguiré haciendo las que me apetezcan y si llego la última entraré a meta haciendo el moonwalker, la macarena o la croqueta.

Temporada 2014

reflejo

Foto by Beatriz Llamas Fotografía

 

La temporada, al menos para mi, ya ha terminado. He cumplido con lo que he podido y no todo lo bien que me hubiera gustado, pero estos son otros cantares.

Me apunté al circuito de carreras populares de Valencia, 10 carreras, una al mes (menos en julio y agosto). Hice 8. La de abril, I carrera Redolat, no pude gracias a una migraña muy jodida, que dio lugar a un cambio en mi vida. Y la Volta a peu al Cabanyal tampoco pude hacerla, pero esta por la lesión que os he estado contando estos días. La última… ¡ay! la última. Bajo la lluvia. Algunos dicen que diluviaba, pero no es cierto, solo llovía. A veces poco, a veces un poco más, pero de diluvio nada, majos jejejejeje. Y he de decir que al final me gustó y que disfruté como una niña pequeña.

Me propusieron hacer el Ekiden y lo hice. Y es una de las carreras más emocionantes que he hecho, porque no corres sola, corres con y por tu equipo, para pasarlo bien. Y animas al resto de personas que la hace, pero sobretodo a las de tu equipo 😉 Gastas toda una mañana en estar con tus compañeras.

Con un par de amigas, decidimos hacer la 10k que va con el Maratón. De ellas nunca más se supo (en el tema de correr, claro). Yo me tiré a la piscina y dije: o ahora o nunca. Total, ya había hecho unos 10 aprox. en Enero “acompañando” a mi amiga Concha. Estaba entrenando y entrenada. Luego llegó la lesión, pero gracias a mi fisio y al trabajo psicológico, tanto en las semanas de baja como durante la carrera, de michico conseguí acabarla.

Fui a la que fue mi primera carrera, pero en plan “no me voy a estresar, esta no es para hacer ni marca ni tiempos ni nada”. Es una carrera solidaria que se hace todos los años contra la violencia de género y las drogodependencias que organiza L’Espai Dona de Burjassot. A demás, a un kilómetro y medio de la meta me esperaba mi sobrina para terminarla juntas porque “yo quiero correr como la tía” (modo muerodeamor ON). Y la gamberra la terminó más fresca que una rosa. Y le moló un montón, sobretodo porque todo el mundo la animaba muchísimo cuando la veían, tan pequeñaja (es un fideo) y tan pizpireta. Cuando entramos en meta, más contenta que todas las cosas, me da un megaabrazo y me dice que quiere corramos más, hasta más lejos, las dos. Cómo me la voy a comer a besos. Vale. Hasta aquí el modo tíacaldosa.

Y ahora toca buscar nuevas motivaciones, nuevos retos y afrontar la nueva temporada con ganas e ilusión.