Beats por minuto

Tengo un colega que, después de unos largos años y al vernos a mi, a mi pareja y a su mujer correr, ha retomado lo de sumar kilómetros corriendo. Si algún día salimos los 4 a trotar van a pensar que estamos patrocinados por cierta marca porque llevamos las mismas zapas jajajajaja…

El caso es que a mi colega le encanta cuantificarlo casitodo, y si hay tecnología de por medio, mejor que mejor, así que, sin tardar mucho, ha creado una lista de música para correr a 180 bmp more or less, por aquello de que tienes que correr a 180 pasos por minuto. A mi no se me había ocurrido lo de buscar canciones para correr a un ritmo determinado, bueno, miento, sí se me había ocurrido, pero como yo lo de seguir el ritmo bailando nunca se me ha dado bien (soy una patosa), pues como que lo había dejado al azar del sistema aleatorio de la app para correr.

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Resulta que encontrar canciones a 180 bpm es superdifícil, así que se le ocurrió buscarlas a la mitad de ritmo (90 bpm) y doblar los pasitos al correr. Vamos, el más difícil todavía para una patosa como yo.

Así que, lista sincronizada, zapas atadas, y concentrada a tope, me lancé a las calles a probar la maravillosa lista. Y la primera en la frente. La app, primera vez que la probaba, por cierto, decidió ponerse en modo aleatorio y no supe cambiarlo. La segunda en la espalda. Decidí seguir con el plan, concentrarme y seguir el ritmo de las canciones uno-dos-uno-dos-uno-dos… Y casi muero. A sabiendas, eso sí, me habían avisado que iba a sufrir. Solo diré que el primer kilómetro lo hice a 6:11 (todo un triunfo ¡¡bien por mi!!) y la media de la carrera, 5km, sale a 6:57.

Total, que estoy contenta con el resultado así en general, pero que tengo que seguir probando esto de correr a 180 bpm.  Seguiremos informando 😉

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ahora o nunca

Llega un momento de inflexión en tu vida en el que es “ahora o nunca”. En realidad hay muchísimos puntos de inflexión, pero eso da para unos cuantos posts que ni vienen a cuento ni son arena para este costal. El caso es que hoy, hace 10 minutos, después de una comida con un colega, hablando del ir y venir de la vida y del deporte en particular, he cogido y me he inscrito en la 10k de noviembre, esa que va junto con la de la maratón.

Mi objetivo es hacerla en 1h10min. (a 7min/km), pero como ya dije hace tiempo, me conformo con terminarla, como todas las carreras. Estoy entre tranquila y nerviosa. Quedan tres meses ¡¡tres meses!! Es mucho y poco tiempo. Tengo que ponerme las pilas. Básicamente porque ayer salí a hacer 4 km y no es que me muriera en el camino, es más, me quedé con ganas de hacer uno más, pero me vi flojita. También hay que decir que llevaba como 15 días sin salir. Seamos serios, por jobs. ¿Lo bueno de ayer? Que me gustó mucho el recorrido que hice y que para como soy yo, que tengo arrancá de caballo y pará de burro, fui muy constante. No os hablaré de mis tiempos, eso en otro momentos

Pues eso, que ya estoy inscrita, ya podéis reiros de mi o por mi 😉

Agosto, ese mes.

Agosto es un mes complicado: hace calor, la gente tiene vacaciones, los días son más largos aunque empiezan a acortarse, surgen mil planes… Y a mi no me apetece correr.

Es la verdad, no me apetece. Y este año, no se lo que pasa, que soy incapaz de madrugar para salir, como lo hacía el año pasado. Aunque eso no significa que esté tirada a la bartola sin hacer nada. En estos casi 15 días me han salido mil planes, algunos viajes e incluso alguna faenilla. Sin contar los compromisos de todos los años. El caso es que entre unas cosas y otras me he ido a andar un par de tardes, otro día cogí la bici y me fui con michico a almorzar y a hacer un par de recados al centro, unos días en la playa con amigos (esto ha sido más bien un no parar de comer pescaito y beber cerveza) y revolcarse en la orilla con los sobris.

Ayer volví de un fin de semana largo por el sur pensando en calzarme las pegasus y volver a la carga. He mirado los entrenamientos que me enviaron el domingo y creo que, después de ver lo que ha marcado la báscula y la casi inactividad runera, voy a saltármelos un poquito y saldré a trotar por los bosques, porque aunque he vuelto a la terreta no estoy en mi casa.